No hay nada como conocer gente y echarle un poco de morro…

Un domingo por la tarde, después de una paella, en Puerto de Sagunto caí que era el último pase de Infinities, y con la cámara en mi mochila decidí probar a ver si nos podíamos colar a hacer unas fotos, de la escenografía, bueno, de las 5 escenografías de las que se compone esta curiosa historia sobre el infinito. Con solo dos carretes caducados que había conseguido comprar en una gasolinera, nos metimos en busca de mi amigo Sergio, o de Pepe Galoto (gracias desde aquí por dejarnos entrometernos en las entrañas de infinities).

Un sitio magnífico una las luces de última hora de la tarde y de bombilla de camerino, y 2 efes de forzada en el carrete, nos dieron la textura y los actores, la escenografía y el maquillaje, nos dieron el contenido.

La mezcla de complicidad, de excentricidad, de nervios, de las bromas típicas de la última representación de cualquier obra, hicieron que fuera una gran sesión de la que según mi criterio salieron algunas tomas con carácter.

Por último quiero agradecer a los actores que nos dieron tanto aquel día, y en especial a Ramón batalla con el que después he tenido una “esporádica” amistad de la que nunca mas podremos disfrutar.